Horarios:
Martes y jueves de 18 a 20 hs y Sábados de 15 a 17 hs.
El término
Aeróbic significa literalmente: " Con Oxígeno " (O2).
Pero para entender bien este planteamiento, deberemos ahondar primero en determinados
principios básicos sobre la producción de energía en
nuestro organismo. Energía, es simplemente la habilidad para realizar
un trabajo. La contracción de los músculos que nos permiten
caminar o movernos, el crecimiento de tejido nuevo en los niños e incluso
en los adultos durante la recuperación de una lesión son algunas
de las distintas formas de trabajo físico o biológico que requieren
energía. Pero vayamos un poco mas lejos y descubramos de dónde
viene toda esa energía que necesitamos para desarrollar el trabajo.
¿Creería Ud que la energía que está
utilizando en la sala mientras practica Aeróbics proviene del sol?.
Pues créaselo por que así es. La energía que estamos
utilizando para contraer nuestros músculos tiene su origen en el sol;
pero no es posible que Ud absorba energía mientras está haciendo
ejercicio bajo el sol. Esta energía solar necesitará transformarse
de energía luminosa a una forma de energía química que
el cuerpo pueda utilizar. La transformación de esta energía
luminosa se inicia cuando las plantas verdes absorben ésta a través
del proceso de fotosíntesis. Las plantas inician esta cadena produciendo
compuestos sintéticos muy simples, tales como el agua y el dióxido
de carbono; y en presencia de la luz, moléculas alimenticias complejas
que contienen una gran cantidad de energía química almacenadas
en forma de glucosa, carbohidratos, grasas y proteínas. Los humanos
y los animales pueden obtener energía mediante la ingestión
de estas plantas utilizándolas así como fuente de combustible.A
lo largo de la ruta que sigue la energía solar para llegar al cuerpo
humano no ocurre ninguna creación de energía. Ni los humanos
ni las plantas pueden crear energía. Lo único que ocurre es
una transformación. Los humanos, después de haber ingerido a
las plantas, las transforman nuevamente en energía. Al llegar a este
punto, la energía puede ser utilizada para el trabajo biológico
o almacenarse para un uso posterior. Los principales lugares de almacenamiento,
son: el tejido adiposo, el músculo esquelético y el hígado.
Pero ninguna de estas transformaciones resultará 100 % eficaz. De hecho,
los humanos usamos o almacenamos, menos de la mitad de la energía disponible
en la comida que ingerimos. La energía no utilizada o perdida escapa
transformada en calor. La siguiente ecuación expresa la relación
o el balance entre la energía que entra en el cuerpo y la que se usa,
se almacena, y se pierde.Energía entrante = Energía usada +
Energía almacenada + Antes de poder usarse, la energía debe
convertirse primero en un compuesto llamado Adenosintrifosfato (ATP). El hecho
de que el ATP posea gran cantidad de energía, se debe en gran parte
a la manera que está estructurado. El último grupo de fosfato,
se adhiere al sobrante de la molécula por medio de una unión
de "alta energía". Cuando esta unión se rompe el grupo
de fosfato se libera, y al mismo tiempo una cantidad sustanciosa de energía.
El resultado final es el Adenosindifosfato (ADP) y fosfato (P). Esta ruptura
del ATP es la única fuente de energía para desarrollar la contracción
muscular, y toda la energía almacenada en el cuerpo deberá convertirse
primero en ATP antes de poder utilizarse durante el ejercicio. Esta reacción
producida por el ATP es también una reacción reversible, es
decir, puede sintetizarse ATP nuevamente si existe una fuente de ADP, P y
energía.